A ver..tengo un temita con respecto a los términos medios en toda su posible aplicación, pero sobretodo en cuestiones climáticas. NO TOLERO el término medio climático. Si vas a llover, clima, LLOVE CON POTENCIA Y PIEDRA. Hacé que sacar mi paraguas no haya sido en vano. Hacé que, por el amor de SHISUSCRAIST no luzca como una tremenda pelotuda con un paraguas TURQUESA por una llovizna que lo único que hace es PARECERME INSOPORTABLEMENTE MOLESTA. Llovéte todo, dale no tengas miedo. Ya tuve mi experiencia "E1 con oleaje interno", y te juro que estar evitando que olas de agua sucia me empapen los pies adentro del TRANSPORTE MASIVO es por lo menos más entretenido que tener que estar dudando SI ABRIR o NO EL PARAGUAS porque llueve pero "no tanto". EL NO TANTO NO NOS SIRVE.
Esto también aplica para USTED, señor INVIERNO MEDIOCRE. Si va a hacer frío...si de todas formas se nos van a congelar los dedos de los pies y me voy a tener que poner siete combinaciones diferentes de un diseño coya en las piernas, manos y cabeza... SI voy a tener que tolerar que las vidrieras se embadurnen de calzas con renos dados vueltas....PORQUE MIERDA NO TE MANDAS UNA BUENA NIEVE Y TE DEJAS DE HACER ROGAR???!!!. HISTERICA.
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martes, 2 de agosto de 2011
sábado, 16 de julio de 2011
Desde Groenlandia, pasando por la puna y Directo a tu Vestidor!
Bienvenida! Bienvenida Temporada Invierno 2011! Cuanta variedad, cuando estilo! Usted puede elegir lo que quiera, siempre y cuando sea calza gris negra o beige, y cualquier estampado, siempre y cuando sea una burda imitación de los diseños indígenas y locales. Sírvase usted misma!
Disfrute de volver a las raíces envolviendo su cuerpo con llamas, RENOS Y COPOS DE NIEVE (WTF!!).
Disfrute esta amplísima variedad! Viva la experiencia de salir a la calle sintiéndose una fotocopia o una versión animada de los maniquíes de shoppings, peatonales, galerías céntricas y travestis de la Humberto Primo.
Viva en carne propia los avances de la ciencia sintiéndose un clon de las 20 millones de mujeres que transitan las calles de CUALQUIER CIUDAD DEL PAÍS con esta puta moda.
Así es, vístase con lo más genuino del arte rupestre y ya que esta pregúntese como mierda los Comechingones, Onas o Wichis habrán hecho para dibujar RENOS en plena geografía argentina.
jueves, 30 de junio de 2011
Cosas que me molestan VI: Los noticieros y sus notas sobre el frío
Empieza el invierno y los noticieros se llenan de notas comentando que se vino el frío, que la ola polar esto, que la gente amaneció y encontró el repentino cambio de temperatura aquello, etc.
Todas notas que lo único que hacen es tirar minutos de aire a la basura.
O acaso alguien necesita que el televisor le avise que hace frío para darse cuenta? O acaso necesito la voz de Jorge Cuadrado avisándome que llegó la ola polar para notarlo?
Y como si eso fuera poco, salen a la calle con la camarita a entrevistar a la gente: “Señora, se vino el frío, no?” (y la señora responde con un hilito de voz que a la fuerza logra penetrar las 15 vueltas de bufanda que cubren a la señora desde el cogote y hasta abajo de los ojos).. “Saliste hoy a la mañana y que pasó con el frío?” (vos qué crees!?!?!), “Te esperabas esta ola polar”? (hola! A invierno lo conoces?!).
Hay necesidad de preguntar lo obvio? Yo por lo menos no preciso que una jubilada, un estudiante de arquitectura y el diariero de la peatonal me digan que hace frío, TENGO EL CUERPO ENTERO DICIENDOME A GRITOS QUE AFUERA ESTÁ HELADO!!!!. Tengo los 20 dedos a punto de caerse muertos por ese motivo, la garganta al rojo vivo y mil quinientos kilos de ropa encima.
Gracias Sr. Noticiero, pero su noticia me es innecesaria (y además me molesta).
lunes, 27 de junio de 2011
Cosas que me molestan III: Efecto Sauna.
Asomás la nariz: afuera hace como mil quinientos grados bajo cero.
Empieza la primera odisea del día: encontrar abrigo suficiente para combatir el frío Y A LA VEZ, elegir ropa presentable para los lugares calefaccionados a 32º (los humanos somos así, adoramos la exageración).Además, por supuesto, la ropa que abriga no es estética y la que es estética te hace cagar de frío.
En fin, después de renegar un poco, terminas la aventura de vestirte.
Salis a la cruda realidad: el aire gélido te cala las manos y los pies NO IMPORTA cuan abrigados sean tus guantes ni cuantos pares de media te hayas puesto.
Mientras caminas a la parada te preguntas una y otra vez una y otra vez ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?...
Cuando estas llegando a la parada ves el colectivo a punto de pasar.. Mierda!. Justo lo que necesitabas. Corres pensando lo ridícula que debes quedar a los ojos de las personas que ven en vos una bola de ropa.. no será mejor echarse a rodar?. No importa si los que corriste fueron 5, 10, 50 o 100 mts. SIEMPRE, va a seguirle la MISMÍSIMA MUERTE:
La segunda odisea: SOBREVIVIR AL TUFO que hay adentro del colectivo. POR QUÉ POR QUÉ POR QUÉ la gente tolera el INSUFRIBLE efecto sauna?.
Con suerte encontrás un lugar adonde pararte en el colectivo, y empezás a sentir el calor que te sube por dentro.. la bufanda te pica, sentis como si las manos se te hinchasen, y lo peor de todo es que sabes que cuando te bajes nuevamente el frío polar ártico del exterior.
Ves las ventanillas empañandas que empiezan a gotear y decis para tus adentros POR DIOSSSS NADIE SE DA CUENTA QUE NOS ESTAMOS ASFIXIANDO! Los cachetes que te arden del impacto entre el frío que traías de afuera y el loooorca de adentro del colectivo, y vos que sentís cómo poco a poco se te pegan las partículas que cada pasajero del colectivo emana con su respiración, transpiración y quien sabe qué otros gases…
Me molesta, definitivamente me molesta el efecto sauna.
viernes, 24 de junio de 2011
Invierno, algo bueno
Lo bueno del invierno es que ya pasó el otoño. Eso quiere decir que las viejas renegadas de mi barrio ya no tienen más hojas para barrer.
Si algo me molesta y me va a molestar siempre es verlas -a toda hora- en bata y con la escobita barriendo las hojas de la calle o la vereda.
Salgo para el trabajo, y ahí están las primeras amanecidas dele que te dele fregar el pasto para quitarle las hojas, <oiga señora! no se vaya a barrer las ojeras!>; vuelvo del trabajo, ahí están de nuevo escoba o rastrillo en mano asesinando las pobres hojitas caídas.
Voy vengo voy vengo cuantas veces sea en el día y siempre hay alguna arruinándome el otoño.
Por qué esas ganas de pelearse con el mundo intentando combatir la principal característica de esa bella estación?
Por qué esa obsesión por barrerle el color a la vida, y peor aún, barrerme ese "no se qué" que tiene el sonidito de las hojas cuando las pisas?
A mi que me disculpen pero las viejas que barren me parecen un monumento a la amargura.
Y no importa cuan jóvenes sean, siempre van a ser 'las viejas que barren'.
miércoles, 22 de junio de 2011
Invierno
Hace un tiempito me compré un paraguas verde. Mi inocente obsesión por querer ver siempre las cosas en positivo me llevó a pensar que adquiriendo un paraguas verde loro, lograría combatir el monocromático estilo invernal. Ilusa yo al pensar que con mi paraguas verde me deslizaría líquidamente por los misteriosos rincones de las calles cordobesas bajo la suave llovizna, tiñendo de vivacidad con mi ocurrente color el sutil gris de esta estación.
Ilusa yo, que intenté hacer poesía de la más cruda y desesperante verdad: no hay “líquidos deslizamientos por las calles cordobesas” sino torpes saltos intentando evadir los charcos de barro y aceite que se hacen en las calles, y malabares para intentar no patinarme en las veredas de tierra. Tampoco hay “suave llovizna” sino una lluvia molesta que te rompe las pelotas, que de a ratos no se si abrir o no mi poético paraguas verde y cuando me descuido estoy toda humedecida. De suave y conceptos afines no tiene nada, en todo caso es insufrible, irritante y helada. Tampoco existe ese tal “sutil gris de esta estación”; en su defecto, veo un neutro deprimente que ni con verde flúo puede ser contagiado de un poco de onda. La gama cromática va del gris-negro, al gris tierra pasando por una insulsa gama de marrones y “grisoides” (porque si fuesen grises como la gente, todavía!).
Es el primer día del invierno y puedo afirmar que evidentemente me equivoqué.
No hay absolutamente nada de lírico en esperar al N5 a las 14.03 hs, cubierta con un paraguas verde loro que más parece una burla al sentido común que un intento por ponerle luz al invierno, y que encima ni siquiera impide que se me mojen las piernas.
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