martes, 15 de mayo de 2012

Cosas para las que no tengo paciencia…

NO tengo paciencia para esperar que se enfríen las empanadas. NO. Es como que tienen que ir del horno a mi estómago sin escalas. Me indigna esperar hasta que desciendan de los mil grados centígrados. Lo mismo con las tartas, tortas, etc.

NO tengo paciencia para explicarle a mi madre cómo configurar algo relacionado a la tecnología. Es como remar contra un torrente de dulce de leche repostero. Se desorienta si la cruz para salir no está en el ángulo superior derecho, y teme que el cuadro de diálogo que dice “está seguro que desea abandonar está página” sea una amenaza de muerte.

NO tengo paciencia para esperar que se seque el desodorante. Ya está. Salí manchada.

NO tengo paciencia para esperar que se acaben las letritas de la película que terminó a ver que garrrrcha está por empezar en TNT un lunes a las 11 de la noche sin un mísero plan. Encima cuando por fin terminan los créditos me dicen que empieza Notting Hill DOBLADA!. Dejate de joder!!!!!

MENOS QUE MENOS, tengo paciencia para escuchar respuestas que no pedí. A ver querida, te pregunté si llegó el pedido, no qué cosas pasaron desde la semana pasada hasta hoy con ese puto pedido. NO llegó? Ah! Una lástima. ESO ERA TODO LO QUE NECESITABA SABER, por qué no llegó, quién se equivocó, cuánto demoraron en no se que, cómo sucedió y toda esa SANATA, es información que NO me compete. Encima ahora que conozco todas esas excusas, no vuelvo más.

NO tengo paciencia para secarme el pelo. ODIO ese trámite!!! Cómo puede ser que pase 20 eternos minutos (obviamente son solamente 5 porque eso es lo que alcanzo a resistir… pero se sienten 20) y sólo tenga seco de la mitad para abajo. Encima las puntas… gran mérito! De lo horrible que las tengo salen secas de adentro de la ducha nomás….

NO tengo paciencia para esperar que me respondan un msj. Ya está. Te demorás 5 minutos y>> UNO: Le habrá pasado algo? (duda). DOS: Se arrepintió! (indignación). TRES: se está haciendo la boluda (afirmación). CUATRO: no me quiere más (suicidio).

NO tengo paciencia para esperar que esté lista la comida. OK. Espero 15 minutos. Pero te comí 3 fetas de jamón, medio kilo de queso cremoso con galleta y la mitad de los tomates de la ensalada entre tanto. Pero espero sin drama.

NO tengo paciencia para reiniciar la computadora. NO tengo paciencia para esperar a que se carguen las fotos de Facebook. NO tengo paciencia para cargar gas. NO tengo paciencia para hablar por teléfono. NO tengo paciencia para esperar el vuelto. NO tengo paciencia para esperar que se seque el piso, etc. etc. etc.

Por lo demás, soy una mina super tranqui, muy tolerante.

domingo, 6 de mayo de 2012

Tan sólo un poema de amor

El desgarro desenfrenado de sentirme una abandónica al alejarme…
El deseo desenfrenado de no dejar de sentir su calor nunca.
La serenidad de la mañana después de una noche entre sábanas.
Ser el uno para el otro, sentirnos más juntos mientras más desalineada y despeinada.
La frescura de la fiaca que siempre nos encuentra juntos.
La suavidad de mi piel a su tacto, el refugio de mi cuerpo en las noches de tormenta.
Su aroma, tan yo, tan mí.
Esa extraña sensación se saber que jamás vas a cambiarlo, por nada del mundo.
El placer en los momentos que estoy con el.
La libertad que siento cuando estoy con el.
Lo difícil de dejarte.. No puedo. No quiero.
Nada ni nadie logró hacerme sentir tan cómoda, tan auténtica, nunca mi personalidad fue tan libre como cuando juntos.
No puedo alejarme de vos.
La magia de los despertares se quiebra en mil astillas cuando llega el momento de separarnos.
Gritan mis palabras la incondicionalidad de un amor eterno…
Mi Pijama y Yo.


jueves, 3 de mayo de 2012

Ponete una calcita, mami II !

En nuestra primer entrega de “Ponete una calcita, mami” hablábamos de las calzas y cómo las mismas ofrecen a los espectadores un detalle minucioso del relieve conchil de una mujer. En este apartado, en cambio, desarrollaremos “No jodás, Eso no es una calza, es un can-can”.

A ver flaqui, te voy a explicar una cosita. La moda y sus deslumbrantes (¿¡!¿) tendencias ha traído a nuestros guardarropas (vá’tenéeeeeeee) una gran diversidad de calzas. Te pongo al tanto, dale?
Primero y por un lado, las deportivas. Nada para decir al respecto.

Segundo, la onda casual. Este es el grupo que nos interesa, porque generan mucha confusión. Primero y regla SIEMPRE fija, SIEMPRE REMERA LARGA. Con eso evitaríamos situaciones como estas….
Hay calcitas divinas con texturas, lisas negras y de colores (vomito). Hay calzas onda pantalones, con telas más gruesitas, más invernales, más rígidas. Y otras más ligeras, más livianas, más menos gruesas…

Y hay calzas, hay calcitas, HAY CALZAS, A VER MI CRISTIANA.. HAY CALZAS COMO ESAS QUE NO PODESS… NO PODES. No sólo te veo la chabomba negra (si. ‘veo’ del verbo VER, no es que intuyo tu vedetina por las líneas de relieve que dibuja en la calza), LITERALMENTE TE VEO EL ORTO CON EL CALZÓN NEGRO; sino que TAMBIÉN además puedo ver el papelito blanco que indica que ESA es la parte de atrás de la calza. MENTENDES?.
Se TRASLUCE. Se ve el papelito blanco, un poco más y te veo el talle m’hija. Media pila.

ESO NO ES UNA CALZA. NO ME CHARLES. ESO ES UN CANCAN BERRETA. 

De la Argentina y su diversidad actoral…

Acá en Argentina, prendés la tele y no sabes si estás en 1998, en el 2005 o si efectivamente estás en el espacio-tiempo actual. Si tirás un canal al azar, se te complica saber si pusiste el 8 o Canal Volver. Es que en la televisión nacional, tenemos un actor para cada personaje y un sinfín de novelas que lo único que hacen es combinar vínculos familiares, cambiarles los nombres y con eso basta. Pero la historia es la misma, ni siquiera el hospital cambian! Las secretarias, SIEMPRE LAS MISMAS SECRETARIAS, las mucamas, SIEMRPE LAS MISMAS MUCAMAS, las abuelas, SIEMPRE LAS MISMAS ABUELAS.

La trama siempre es siempre ricos y pobres con alguna conexión sanguínea oculta que siempre aparece pasando la mitad de los capítulos para complicar algún amor desenfrenado. Justo cuando pensabas que iban a ser felices y dar todo por su amor, se enteran que son medios hermanos o primos o alguna berretada de esas.
Además, en el elenco argento tenemos dos grupos de actores: los buenos y los malos. Nunca intenten mezclar los bandos porque lo único que vas a obtener es un malo con mirada sufrida de víctima o un bueno de medio pelo.

Hay un par de actrices que más que actuar saben llorar. A la Zampini por ejemplo, si la querés en tu novela DESDE YA te advierto que para que sonría hay que maquillarla porque de tanto melodrama ya ni se acuerda lo que es tener los ojos deshinchados y sin que parezcan dos tomates reventados. A Andrea del Boca, por favor no se te ocurra insertarla en una estructura familiar porque tanta nena huérfana hizo que tenga que hacer un esfuerzo sobrehumano para decir mamá o papá.
A Juanita Viale dale un papel en el que solo tenga que clavar miradas frías y maquiavélicas. Que no hable camina corra ría ni ningún otro intento de ser un humano normal. Le sale para el choto.
Romina Gaetani: heroína justiciera; Marcela Klosterboer: pobre y buena; Natalia Oreiro, cachito sensual.
Después tenemos otros híbridos, onda Georgina Barbarrosa (metanla de nuevo en el útero materno por dios) Soledad Silveira (volve a Gran Hermano y pudrite en esa casa de mierda) y personajes así que realmente María Magdalena y los Santos Evangelios.

Por el género masculino, si sos del tipo “galán que parte la tierra” dedicate a hacer protagónicos en cuero de hombre que se enamora de chica de distinta clase social, hace mil novelas así, después dedicate a la caridad y el activismo social, y después que te salga un edema pulmonar al mejor estilo Arana. Y listo. No quieras inventar cosas raras haciendo de cieguito u hombre-lobo porque te va a ir tan bien como les fue a los ridículos de Martínez y Heredia.

Y lo peor peor peor, son los productores que intentan agarrar a uno de estos actorcitos  caretas y aporteñados y los hacen actuar de harry, y a hablar en un español tipo comanche que es como que te agarren el oído con una pico de loro y le den le den y le den.
Papi, vivis en Buenos Aires, qué queres inventar? Si lo querés hacer campechano o pobretón, el único camino es que hable tipo cumbiantero pibe chorro porque lo demás es como comerte los menudos de pollo crudos en arroz con leche. Y sino, te invito a dar una vueltita en E1 y ahí te damos cátedra al respecto.

Por dios, apiádense de los pobres espectadores que ponemos tu canal porque no nos interesa ver cómo se inventó el caledoscopio ucraniano, cómo se reproducen las moscas albinas o quién gana el BestFriend Idol American Pija, el último reallity yankee que tiene de jurado a Justin Bieber, Nick Carter, Hannah Montana y Virgina de Bandana.

martes, 1 de mayo de 2012

Ponete una calcita, mami!

Breve pero clara: No dudamos que las calzas sean cómodas, si.. todos sentimos que ir por la vida en calza es como andar en bolas. Claro que lo es! Pero por ese mismo motivo NO usamos calzas con remeras cortas. Porque son como andar en bolas. A ver mami. Si sentís que andar en calza es como no tener nada puesto, entonces se coherente, y ponete una remera larga porque sino es como si estuviéramos viendo una foto de tu concha en 3D. 

viernes, 27 de abril de 2012

Vagancia.

La vagancia es un contrincante muy duro de vencer. De todos modos ya le encontré el secreto. Ataca cuando estás con la guardia baja: sumergido en un sillón, acostado viendo tele, echada en la silla de la oficina…
Yo se muy bien que buscas esos momentos de NADA para atacarme e inmovilizar a mis soldados. Lo tengo bien clarito, no te creas que soy tan ignorante como para no haberme dado cuenta.
Conozco a la perfección tu efecto pijama: ese no se qué que generás cuando me saco el uniforme y me zambullo en las profundidades del pijama. Esa es tu arma más fuerte.
Se que estás aliada con los libros para acorralarme, escondida en sus páginas siento que tengo la mejor excusa para quedarme así de echada y no moverme por horas.
Vos qué te creías? Que todas estas tácticas pedorras que inventás para someterme eran una eminencia en la guerra por el uso adecuado del recurso ‘tiempo’?.
No mami. ME DOY CUENTA. ME CONOZCO TUS MOVIMIENTOS TODOS ENTERITOS.
Pasa que me da taaaaaanta paja hacer algo para evitarlos, CERO GANAS de contraatacar la verdad…

Aromas

Ayer iba en el colectivo. No en el de siempre (ni el E1 ni el N3) sino en el A8. Una hermosa lata azul que arranca en el mismo momento en que estás subiendo y te bambolea cual grasa colombiana de alguna bailarina de cumbia con gambas jamonudas. De pronto empecé a sentir un aroma a panadería. Ese típico olor invernal que tanto nos gusta a las comedoras de facturas, ese olor que nos remonta a las 6 de alguna tarde remota de nuestros ocho años cuando esperábamos ver chiquititas, tomando nesquick. Pero uno cuando va en el colectivo sospecha. SIMPLEMENTE SOSPECHA. *mirada sospechosa* *silencio sepulcral* No. Esto no puede ser olor a panadería. *ojitos achinados* *olfatea* NO PUEDE HABER PANADERÍA CERCA POR LA ARENALES, si lo único que hay son canchas de fútbol y colegios públicos + baldíos.
ALGUIEN SE TIRO UN PEDO CON OLOR A PAN FRANCÉS, NO SE. ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO.